Evangelio
Lucas 11, 37- 41
En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo
lo invitó a comer a su casa. ÉL entró y
se puso a la mesa. Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las
manos antes de comer, el Señor le dijo: "Vosotros, los fariseos,
limpiáis por fuera la copa y el plato,
mientras por dentro rebosáis de robos y
maldades. ¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro?
Dad limosna de lo de dentro y lo
tendréis limpio todo.
Palabra del Señor
Comentario al Evangelio
“Lo esencial, decía el principito de Saint Exupèry, es
invisible a los ojos; se ve con el corazón”. Los ojos de Dios no son los
nuestros, que se embelesan y fascinan por lo aparente. Dios mira el interior
del corazón humano, que es lo que alberga lo mejor que tenemos.
Curiosamente, en todo ser humano hay algo maravilloso en el
interior. Otro gallo cantaría si cada uno buscase con los ojos de Dios en sus
propias profundidades y rescatase de ahí lo mejor. En el fondo, lo que
encontraríamos es la propia imagen de ese Dios que es misericordia. Dios ha
hecho al hombre a su imagen y semejanza, aunque el hombre, por el pecado, olvida
y desconoce esta imagen que lleva grabada en lo más profundo de su ser. Si
buscáramos más en nuestro propio interior y fuéramos más reflexivos y más
profundos, seríamos mejores.
Lo aparente puede ser engañoso, puede ser que no sea reflejo
de la verdad. Puede ser puro maquillaje. De ahí que hoy en su palabra el Señor
nos hace caer en la cuenta de que la verdadera pureza no está en lo externo,
sino en el interior. Ante Dios de nada sirve lavar las manos o las cosas si no
lavamos el corazón.
Nada hay como un corazón que se ha mirado hacia su
propfundidad con ojos de misericordia. Pero… ¡ojo!: la búsqueda del interior de
uno mismo puede llegar a ser un tanto enferma, narcisista, autorreferencial...
La introspección y el mirarse uno mismo solamente es útil si se hace desde la
misericordia.
No lo dudemos: siempre es más importante que esté el corazón
limpio antes que las manos. Si lo quieres limpiar, míralo con misericordia y
reconoce ahí, en lo profundo, la imagen del amor que te ha creado. Ese
reconocimiento es la fe, ese don de Dios que, en palabras de San Pablo, “se
activa en la práctica del amor”.
Te deseo lo mejor en este día. No busques fuera. Lo tienes
dentro, muy dentro de ti, búscalo con ojos de misericordia y te garantizo que
lo encontrarás.
Fernando Prado
santo del día
San Juan xxlll papa
1881 a 1966 Angelo huitepec roncalli nació en Soto El Monte Italia fue al edificio seminario Romano gracias a una beca de la diosisis de de la cama para seminaristas aventajados predicador de la delegación apostólica tras la muerte de Pío xll fue elegido papa y tomó el nombre de Juan xxlll el mundo entero pudo ver en una imagen auténtica del buen pastor magisterio social está contenido en las escrituras Mater et magistra y pacem in terris.

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